El Sistema

Cuando hablamos de el sistema nos referimos a una organización implícita (frente al Estado, explícito) y casi intangible que condiciona todo lo que hacemos.

Tampoco el Sistema coincide exactamente con el Capìtalismo sino que se presenta más rico, sutil e insidioso.

Por supuesto podemos culpar a unas estructuras exteriores o reconocer nuestra parte de complicidad e inercia.

En cierto sentido le tendemos el brazo voluntarimente al vampiro del dichoso sistema.

Y el sistema se mantiene, demasiado grande para caer, demasiado ramificado como para que lo desmontemos. Como en esas películas de dibujos animados estadounidenses en las que un personaje camina confiado sobre un tablón, que ha dejado de apoyarse en un andamiaje sino que flota en el vacío mientras uno no caiga en que no se apoya en nada, sostenido por la creencia colectiva.

Las piezas del Sistema

Aspectos principales del Sistema:

  1. Justificar transferencias Transferencias de dinero, de propiedades inmobiliarias. A pesar de que unos empleos aportan órdenes de magnitud más que otros, todos reciben un salario parecido y acumulan en inmuebles y años cotizados. Por no hablar de los que roban, chupan o directamente destruyen.
  2. Individualismo Carácter paradójico del régimen de funcionariado dado que paradójicamente fomenta el individualismo, el cuál sólo es provechoso o aceptable en el caso de sanitarios y docentes, que tratan de tú a tú al ciudadano (paciente, alumno)
  3. Continua emergencia Siempre estamos de urgencias. Hoy en día toda localidad ha de tener su helipuerto, que contrasta con la esterilidad, mediocridad y abandono del resto.
  4. Propiedad privada y acumulación Como si la Constitución y los Derechos Humanos no fueran más que de eso. Uno espera construirse su propia isla en medio de un océano de disfuncionalidad.