Cielos

El cielo es un lugar (teoría tradicional) o estado (teoría moderna) en el que uno está o es feliz, en paz, en armonía, satisfecho...

Un planteamiento ingenuo postula que un Ser Todopoderoso nos lleva o sitúa en el Cielo de manera o por procedimientos caprichosos. Tal vez ingresamos en su secta preferida, o recitamos el mantra que abría sus puertas. Etc.

Otra interpretación de lo que es el Cielo y cómo se llega a él es que el Cielo no es más que lo que resulta de la Comunión de los Justos.

Generalizable

Por motivos técnicos han retrasado el tren para el día siguiente. En la estación un azafato nos ofrece alojarnos gratis esa noche. La mayoría de los pasajeros manifiestan enojo o frustración pero yo no. Por suerte voy bien vestido para las circunstancias y se abre ante mí una tarde-noche de lujo inusitado. Nos llevan al hotel, nos toman los datos y en seguida entro en mi suite. ¡Está todo tan ordenado y limpio! Regulo la temperatura y un televisor gigantesco se conecta a multitud de canales. En una hora van a empezar a servir cenas. Por la ventana se disfrutan vistas espectaculares. Bajo al comedor y me entero de que puedo pedir a la carta, gratis por supuesto. Degusto platos que por economía nunca o casi nunca tomaba.

Llamo al trabajo para avisar de que voy a retrasarme. Mi jefe, de buen humor, me recomienda disfrutar de mis merecidas vacaciones. No sabe que había viajado a esta ciudad para hacer unos exámenes de oposición.

Paseo por los salones palaciegos. Entonces al atravesar el recibidor se me ocurre salir al exterior, pero no me apetece salir. A punto de acostarme me pregunto si me gustaría pasarme el resto de la vida en un sitio o situción como ésta. Por ahora creo que sí.

Me levanto descansado, me ducho pausadamente y bajo a desayunar. Todo lo del buffet sabe delicioso. ¡Dónde han conseguido un café tan bueno! Subo a la habitación, termino de hacer la maleta y espero a que nos recojan para llevarnos a la estación de ferrocarril, que esta vez no se retrasa.

Aparezco en el bar hacia las doce. Entro en la rutina del trabajo de cocina. Transcurren varios días en este infierno atenuado. Me agobia la posibilidad de pasar así el resto de mis días, como muchos otros trabajadores.

Entonces, un mediodía, en lo más ajetreado del turno del almuerzo, recibo una llamada de mi madre. Se la nota emocionada. Me anuncia que acaban de salir las listas y que he quedado en muy buen lugar. Todo esto me extraña mucho. Llevaba años dedicando mi tiempo libre a la preparación de estas pruebas, por apostar por algo. Recibo más llamadas de mi madre, cada vez más optimistas.

Parece ser que he entrado en una bolsa de trabajo, lo que de inmediato me libera de mi actual embrutecedor empleo. Más adelante resulta que voy a obtener plaza fija. Mi sueño.


El problema de ciertos tipos de cielo es que no son generalizables. Quiero decir que uno mejora, en mi caso aterricé en un cielo, a costa del resto de la sociedad o de la humanidad, no a la vez que ella.

La mayoría de mis actuales compañeros de trabajo no cree. Ridiculizan la idea de un cielo religioso. Sin embargo ese cielo por lo menos se puede generalizar a todos.

Tipos de Cielo

Las religiones han propuesto varios tipos de cielo, cada uno con variaciones. No entro aquí en detalles como si se sirve comida a la carta o nos atienden mujeres (y mancebos) jóvenes y receptivas.

El Jardín del Edén
Se trata de un jardín que Dios ha sembrado y en el que habita una sociedad ideal. La Edad de Oro de los griegos. No se encuentra al otro lado de la muerte, sino aquí en la Tierra. Coincide bastante con el ideal de la permacultura
El Paraíso
Del griego paradisos.
La Ciudad de Dios (San Agustín)
El Cielo Cristiano: la Comunión de los Santos y la Presencia de Dios

Reinos Búdicos

Los budistas elucubran que existen sitios o estados separados de los conocidos, algo así como universos paralelos. Cielos, infiernos, entornos aislados y autónomos. Puede parecer ridículo o estelar (en otro planeta). Ahora pensemos en lo siguiente. Nuestro mundo se degrada: contaminación, hambre, temperaturas extremas, desorden social. Sin embargo podríamos encontrar a gente que aún viviendo ahí, o aquí, se encuentra en una especie de cielo. No es necesario viajar a otro planeta. A veces observamos este fenómeno en medio de una guerra.

La gente entraría en uno u otro reino según su karma, es decir a consecuencia de sus obras.

Alguien nacido en un país muy rico podría contraer una enfermedad terrible y hundirse en un infierno. Alguien muy pobre podría casarse con un cónyuge que llenase su vida de sentido. Un preso político podría a acabar en la cresta al paso de un tsunami.