Garantía de Retribución

Ya he hablado de la Ley del Karma o de Causa y Efecto. En un mundo con sentido esperamos que cada causa se corresponda con un efecto. Los materialistas restringen esta ley al mundo material, lo cuál genera situaciones absurdas. Como los materialistas son algo más que partículas materiales, les pueden suceder hechos inexplicables, tanto positivos como negativos.

Un caso especial de desgracia son las malformaciones genéticas y los accidentes infantiles. Muchos descreídos razonan que dado que el feto, bebé o niño no habían tenido tiempo de pecar ni acumular suficientes malas acciones, no se explica el accidente adverso y por tanto no puede haber un Dios omnisciente, bondadoso y omnipotente.

También observamos que algunas personas que han hecho mucho mal no han recibido un castigo en vida. Por ejemplo el sanguinario Pinochet, o un capo de la mafia que muera rica y plácidamente.

Mi argumento a favor de una Entidad Retribuidora es que, al menos desde el punto de vista occidental, no percibimos una justicia o proporcionalidad entre nuestros actos y sus consecuencias. El mundo se comporta con lógica en el plano material, donde imperan las leyes de la física. Pero no en el plano humano, que nos atañe más.

Por tanto, pàra que el mundo tenga sentido, debe haber una Entidad Retrubuidora. Sin ella la Realidad estará regida por otro dios, el del Absurdo. Más aún, debe haber una vida anterior que explique las desgracias tempranas (malformaciones genéticas, accidentes infantiles, familias pobres) y una vida futura en que las acciones realizadas durante la presente maduren.