Contexto, puntos y niñez
Antes de estudiar letras me apasionaba la Física. Todos los principios de septiembre hojeaba ilusionado el libro de texto ansiando encontrar el máximo de diagramas, materia, profundidad, incluso complicación. Y que en clase se diera todo. A esta etapa la precedió o coincidió con otra de interés por la ingeniería. Me fascinaban los aviones, los submarinos, la transmisión de ondas por el aire. ¿Acaso no hay algo pueril en la pasión por las ciencias naturales y la tecnología, una simpleza o una falta de sofisticación?
En un documental sobre el Kalahari un nativo tiende una trampa a un mono. Consigue que le entre sed y después le persigue hasta una cueva con agua. Este nativo tiene unos sesenta años y está corriendo descalzo como un joven. En otra escena los mayores de una tribu enseñan a los niños los sonidos de los animales. En cierto sentido resulta grotesco ver a estos adultos sentados en el suelo contorsionándose para imitarlos lo más fidefignamente posible. En otro documental sobre la misma zona unos naturalistas han adormecido con un dardo a un leopardo, animal para ellos mortífero, y los nativos lo levantan del suelo con delicadeza, con ternura.
De pequeños sentíamos vivo interés por el mundo material. Nos costaba imaginar que existiera algo aparte de lo material o directo. No significaban nada cosas como la política, la economía, el derecho, la administración, incluso la filosofia etc. A muchas generaciones se nos ha explicado que papá desempeñaba un trabajo prestigioso en una oficina
, cuando en latín officina significaba lugar donde se desarrolla un oficio, es decir taller, la antítesis de la oficina.
De modo que los niños siguen naciendo con curiosidad, pero el contexto de los padres está cada vez más distanciado del mundo material porque su universo se ha complicado y para sobrevivir hay que acatar la abstracción. Unos se quejan del dinero, otros lamentan el Capitalismo y otros critican nuestro Estado Social. En muchas situaciones sencillamente cuantificamos las realidades mediante puntos: puntos para recibir un regalo o conquistar a una mujer, puntos para consequir un trabajo estatal, una titulación o que nos concedan un préstamo. Santo Cielo, los puntos no son unidades de nada concreto, y como era de esperar lo que más funciona por puntos es el dichoso Estado.
Y también me apasionaba el arte: la música y la pintura. Alguna vez he pensado que era una persona dispersa por no centrarme en una sóla cosa pero sencillamente arte y ciencia son aspectos de la realidad concreta que versa sobre los elementos: agua, tierra, fuego, metal...
Como en la Canción lógica de Supertramp:
Cuando era joven la vida parecía maravillosa,
Un milagro, ¡tan bella! ¡mágica!
Y los pájaros cantaban felices en los árboles
Alegres y juguetones contemplándome.
Pero entonces me enviaron a aprender a ser sensato,
lógico, responsable, práctico.
Allí me enseñaron un mundo donde podía ser fiable,
cĺínico, intelectual, cínico.
Hay momentos cuando la gente duerme
En que las preguntas se vuelven profundas
Para un hombre tan simple.
Por favor, dime tú qué has aprendido
Ya sé que parece absurdo
Pero dime ¿qué soy yo?
Cuidado con lo que dices o te tacharán de radical,
liberal, fanático, delincuente.
Firma aquí, queremos ver que eres
Aceptable, respetable, presentable, ¡un vegetal!
Hay momentos cuando la gente duerme...
Vivimos en una pura representación teatral sin arte ni sentido.