Ciencia: conocimiento sistemático

Que la vecina de enfrente a tendido la ropa a las once y media esta mañana consituye un saber, pero no ciencia dado que se trata de un dato particular. Ciencia por tanto significa conocimiento general demostrable.

Ahora bien, la ciencia no es sólo conocimiento (scientia), un estado, sino también un proceso en el que uno o bien aprende o descubre.

Aprendizaje y descubrimiento

En una concepción convencional, por no llamarla jerárquica, unos, los científicos, se encargan de descubrir, mientras si acaso otros, los estudiantes, se limitan a aprender o asimilar tales conocimientos descubiertos. La alternativa es que en todo aprendizaje el estudiante descubre por sí mismo los contenidos.

Pero sólo hasta cierto punto. No resulta viable tener que averiguar en un laboratorio el número atómico de cada uno de los elementos químicos, por ejemplo. Al contrario. Pero para asimilar la teoría de los elementos químicos uno debe tomar la iniciativa de su proceso de aprendizaje, formularse a sí mismo teorías etc. Volver a descubrir uno, por sí mismo, la teoría, aunque luego resulte que coincide con la teoría aceptada, la del libro de texto, la que imparte el profesor. O que no coincide.

Mito, cálculo y verdad científica

Un mito es:

Determinada facción de la sociedad se muestra especialmente interesada en reducir el conocimiento a mito y ciencia. No les conviene reconocer un tipo de conocimiento intermedio: el cálculo.

Un cálculo es un método de manipulación de signos que produce resultados verdaderos o útiles.

Ciencia e ideología

Algunas ciencias nos parecen más ideologizables que otras, en el sentido de que su enseñanza contribuya a difundir una ideología. Evidentemente en el momento en que el contenido de una ciencia, lo que dice sobre la realidad, varía según la ideología del investigador o divulgador, entonces deja de ser ciencia. Solemos considerar que las matemáticas no se prestan a su ideologización mientras que los estudios de género, la historia, la economía y la psicología sí. En general cuanto más se acerca una supuesta ciencia al fenómeno humano, sobre todo a sus aspectos sociales y sobre todo íntimos, más ideologizable es.