Bosque, campo, vidrio, hierro: Cuatro usos de la tierra

Bosque, campo, vidrio, hierro son cuatro usos extremos que podemos dar a la tierra, a cada palmo cuadrado de terreno.

Bosque significa naturaleza virgen. Bosques templados o boreales, selvas, arrecifes coralinos, océanos originarios, naturaleza no degradada.

Campo significa campos de cultivo, de legumbres, cereales, hoy en día frecuentemente de hortalizas, también plantaciones de árboles, o al menos su aspecto productivo. Incluiría las huertas grandes y pequeñas, todo cultivo al aire libre.

Vidrio significa no sólo invernaderos sino todo cultivo encerrado, en ambiente protegido, en interiores, posiblemente en bodegas y edificaciones con iluminación artificial.

En cuarto lugar, hierro significa ciudades, fábricas, aparcamientos, todo lo urbanizado y todo lo que no es ni naturaleza ni producción biológica, como altos hornos, minas, almacenes, aeropuertos, vías de comunicación...


Comprendo las objeciones y correcciones. Podríamos plantar un bosque comestible que mantuviera un equilibrio entre especies nativas y domesticadas útiles. Nuestros núcleos urbanos varían entre centros administrativos, industriales (fábricas) y viviendas. Etc.

El primer extremo, lo que llamo bosque, lleva un valor en sí (Ecología Profunda) y para el Hombre (bienestar y beneficios que nos aporta). De los tres restantes, campo (cultivos al aire libre) y vidrio (cultivos encerrados) plantean dos formas de alimentar a una Humanidad creciente en un Planeta de clima cada vez más inestable, cálido y seco y con un suelo fértil en rápida desaparición.


En última instancia bosque, campo, vidrio y hierro no son más que cuatro colores primarios en una paleta que requiera otros complementarios. Como por ejemplo el veganismo, supuestamente suficiente para armonizar toda la composición. Pero me basta para pintar varios paisajes y preguntarme cuáles son viables, realistas, sostenibles. (¡Ah! y queda la posibilidad de destruir el lienzo y toda posibilidad mediante una o varias guerras.) Cada pintor se inclinará más hacia alguno o alguna combinación, su paleta, a la que añadirá cuantos colores y demás recursos requiera su técnica: un verde ftalo por aquí, un pincel de pelo de marta por allá etc.

En particular predigo que no evolucionamos hacia un planeta en el que los campos o cultivos abiertos puedan alimentarnos, vestirnos, por falta de agua y tierra fértil y porque somos demasiados ya.

No ignoro que muchos proponen continuar con el sistema productivo predominante de campos abiertos, ya sea en agricultura industrial ya sea en agriculturas alternativas tales como la permacultura.

Tal vez sólo nos quede la opción del vidrio, envolturas selladas que mantengan en su interior la humedad y el sustrato de cultivo. A lo que añadiríamos un control estricto de agentes patógenos (plagas) y de nutrientes y una automatización y motorización de la mayoría de los procesos, ¿por qué no?


En un mundo sin bosques sentíriamos que hemos perdido un algo indefinible, algunos incluso ven en la Naturaleza Virgen el único valor, mientras que el actual sistema industrial de campos desola el alma, a la vez que el asfalto y hormigón satisfacen y colman a muchos, pero no a todos.

De modo que tal vez nuestra única esperanza de supervivencia resida en el Vidrio. En gran medida el Hierro la hace posible al proporcionar equipos para montar esas centrales de bioproducción: paneles transparentes de policarbonato, bombillas eficientes, intercambiadores de calor, fuentes de energía más o menos inagotables (nuclear, solar, eólica), mejora genética de variedades útiles etc.