La prisa
En un famoso episodio del capítulo segundo (El jardín de las flores vivas) del libro A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (1871), de Lewis Carroll, la protagonista y la Reina Roja corren de la mano a una velocidad frenética. Sin embargo, por más rápido que se mueven, los árboles y los objetos a su alrededor nunca cambian de posición. Al detenerse exhausta debajo del mismo árbol desde donde empezaron, dialogan:
—¡Cielos! ¡Pero si hemos estado bajo este árbol todo el tiempo! ¡Todo está igual que antes! —dijo Alicia.
—¡Por supuesto! —reconvino la Reina—. ¿Qué esperabas?
—Bueno, en mi país —aclaró Alicia, jadeando aún—, cuando se corre tan rápido como lo hemos estado haciendo y durante algún tiempo, se suele llegar a alguna otra parte.
—¡Un país bastante lento! —replicó la Reina—. Lo que es aquí, como ves, hace falta correr todo cuanto una pueda para permanecer en el mismo sitio. Si se quiere llegar a otra parte, hay que correr por lo menos dos veces más rápido.
Vivimos en una continua emergencia...
Análisis de la prisa
En inglés decimos More haste, less speed
, que significaría algo así como más rapidez, menos prisa. ¿Qué quiere decir esto?
Como explico en Actuadores y creadores el Ser Humano tiende a trabajar en procesos en los que se encadenan labores. Por ejemplo un carpintero primero hace las piezas de madera de un mueble, después las une (encola, atornilla, encaja etc.) y por último barniza lo barniza. Intentará realizar cada uno de los pasos en el menor tiempo posible, lo cuál no significa terminar el mueble cuanto antes. Por ejemplo podría decidir esperar un par de días a que la cola se seque o entre mano y mano de barniz, o irse de vacaciones en mitad del proceso. Su objetivo a largo plazo es maximizar el rendimiento de cada hora trabajada.
Por ejemplo, nuestro carpintero podría concluir que le conviene tirarse varios días cortando a medida los listones de varios muebles por varios motivos: porque sea su forma de trabajar, porque le hayan prestado una máquina u herramienta apropiada durante esos días o lo que sea. Si uno de sus clientes el presionara para que terminara cuanto antes un mueble en particular, es decir que le metiera prisa, le desbarataría su sistema de trabajo y, paradójicamente, iría más despacio, en general.
De modo que en general el fenómeno de la prisa consiste en una mayor rapidez o ritmo local o desde una perspectiva muy restringida. (En este caso la del cliente que tiene prisa por recibir el mueble terminado.) A costa de un ritmo promedio de trabajo más lento, de un rendimiento peor en volumen y en calidad.
A veces la prisa consigue su objetivo a costa de consumir más recursos.
Consumir más recursos
De modo que la prisa ocasiona tensión y malestar y peor calidad a la vez que lleva a consumir más recursos.
Mucha gente que conduce rápido sencillamente tiene prisa y por llegar unos minutos fracciones de hora antes está dispuesta a quemar más combustible.