Vivimos en una constante emergencia...

Verdaderamente vivimos en una constante emergencia.

Vivimos en un corto plazo, seguido inmediatamente de otro corto plazo, sin tiempo para planificar, como describe nuestra castiza expresión buscarse la vida. La mayoría de los Seres Humanos del Planeta no pueden costearse planificar y acometen la vida como les viene.

No hay tiempo ni lugar para una labor sosegada, razonada, centrada sino que constantemente padecemos y experimentamos una interrupción continua.

Hasta parece que nuestros políticos se alimentan y crecen de las urgencias. Conseguimos sobrevivir un día más para después de una semana o un mes encontrarnos con el mismo problema.