Poder explicativo de la oposición formal-informal
Esta oposición formal-informal permite distinguir entre la situación laboral del funcionario y la del empleado en el Sector Privado. El primero se mueve en un marco formal, mientras que el segundo no. Los dos en teoría gozan de los mismos derechos, pero el empresario podrá despedir al segundo por motivos formales o informales, mientras que el funcionario sólo perderá su trabajo por motivos formales. Dicho de otro modo, el funcionario sólo está sometido a Derecho, y esto de la manera legal más favorable a él posible, mientras que el empleado privado no.
El problema es que la mentalidad formal no admite la existencia del aspecto informal de la realidad. Ocurre como cuando nos quejamos en una oficina del Estado de que para realizar un trámite sencillo haya que rellenar un impreso complicadísimo y carísimo y el empleado de la administración pública nos responde que así lo exige la ley. ¡Eso ya lo sabíamos!