Frases hechas

Plamen resulta rígido e inflexible. Siempre malhumorado, llego a pensar que la ha tomado conmigo. Intento ponerme en su lugar. Elucubro que tal vez le moleste la gente diferente o sencillamente con imaginación e ideas propias. El prejuicio de que la clase obrera, que Plamen es mucho, funciona por técnicas aprendidas, recetas, una especie de algoritmos.

Observo como habla. Poco a poco voy comprendiendo. A principio su castellano da el pego. La mayoría de los hablantes nativos a poco de escucharle dictaminarían que lo habla muy bien, si bien en realidad su habla consiste en encadenar frases hechas. Me pregunto hasta qué punto este procedimiento de hablar condiciona lo que puede expresar, o si no necesita un lenguaje expresivo y le basta con frases hechas porque parte de pensamientos hechos.