Desbrozar con desbrozadoras

Sin embargo ninguno de los fijos o que llevan años me explica apenas como manejar la máquina, la desbrozadora. Unos compañeros que ya lo han hecho antes me explican una técnica, otros otra.

Una desbrozadora es una máquina portátil con un eje que hace girar dos cabos de un hilo grueso de plástico a gran velocidad. Uno va pasando el cabezal sobre el terreno y el hilo al golpear corta la maleza.

Uno se la cuelga de un arnés y la va pasando, sin mucho esfuerzo, la máquina hace todo el trabajo.

Me pregunto a dónde irá a parar el hilo que se va desgastando, desapareciendo del carrete. Quiero decir que actualmente nos preocupa mucho que aumenten los microplásticos, partículas de diminutas de plástico, en el medio ambiente compartido.

Uno lleva siempre puesto un casco con una visera de rejilla. Como alguna piedrecilla se cuela, conviene también ponerse gafas de protección. El hilo, cuando golpea el suelo, lo cuál es inevitable, levanta polvo y lanza chinas a gran velocidad.


Las desbrozadoras de uso intensivo se propulsan por motores de gasolina de dos tiempos. Quiere esto decir que consumen mezcla, es decir gasolina con un aceite añadido. La garrafa de aceite advierte que es un producto sumamente tóxico para el medio ambiente y me pregunto si en el pistón y con la temperatura se convertirá en una sustancia no dañina.

Utilizamos de la marca Stihl, alemana, tanto las desbrozadoras como el aceite para la mezcla.

En un motor de dos tiempos uno obtiene más ligereza a cambio de una combustión menos eficiente y limpia.

Parece increíble que un país tan concienciado como Alemania produzca máquinas tan nefastas como las de dos tiempos o centrifugadoras de uranio, como las que vendió a Irán.